Los Animalitos que Huyeron del Edén
Han sido nuestra fuente de alimento más importante.
Nos han dado materia prima para la confección de ropa y accesorios, y son aún, importantes medios de transporte.
Gran parte de la industria y la economía de nuestras sociedades, se basa en los animales.
Estos relatos transcurren en un mundo fábula, donde seres sintientes nos hacen viajar por las emociones que mueven a los humanos, odiseas que van del odio al amor, de la risa y al llanto, del bien al mal, en un país oscuro y a veces luminoso, habitado por animales que buscar huir de un Edén voraz, a donde el destino los vino a parir. Hay desilusión, cansancio, hay impunidad para los poderosos corruptos de las elites, hay sangre derramada en nombre de un patriotismo putrefacto y anacrónico. Hay dolor y melancolía, pero, aun así, encuentran la luz que da la esperanza, para sobrevivir.
Los animalitos que huyeron del Edén son historias de sobrevivientes, contadas en pocas palabras, treinta y dos fábulas contemporáneas que pasan tan rápido como la vida misma, cuentos cortos de pocas páginas, formato súper especifico que marca un proyecto determinado por la brevedad y temporalidad, que es una de las estrategias de la literatura moderna, adaptarse a la aldea global donde todo se absorbe rápido, con mensajes que llegan al consumidor narrados en pocas palabras, como el soporte periodístico, Twitter, o las historias de Instagram, emociones efímeras que los humanos vamos consumiendo día a día, sentados en el trono del baño, en la oficina, o en el transporte público.
Algunos de estos relatos nacieron para Revista La Noche, el autor los reescribió, y los transformó, para ser parte de este libro ganador del premio Creación Literario, que entrega el Consejo Nacional del Libro y la Lectura.
Entregar cariño a animales produce oxitocina, la llamada hormona del amor, un neurotransmisor que regula los comportamientos en las relaciones sociales, que alivia el estrés y da la sensación de formar parte de un grupo. La oxitocina juega un papel fundamental en la comunicación humana, el altruismo y la generosidad, así como en el control de habilidades sociales y trastornos mentales.
Que este libro sea la oxitocina para quien quiera leerlo, un bálsamo sobrecogedor, entregado por esta fauna revolucionaria, que se atrevió a huir del oasis del Edén.
» Al sumergirnos en estos mágicos relatos nos deleitamos con las peripecias de estos animalitos que pueblan un reconocido edén, encantándonos, como en los pretéritos cuentos, con canarios, koalas, mantis religiosas, ponis, y un sin fin de seres sintientes que habitan junto a nosotros, reflejando sus diversidades, sentires, amores, ironías, enfrentados al vaivén de su vivir, y a los destinos que les deparan. Al tiempo que nos sorprende reconocer en ellos nuestras propias vicisitudes. Estos relatos escritos estallan como bellas fabulas de nuestro existir, pero sobre todo, son narrados desde una escritura vivaz, actual, que impregna con destellos el delirante universo literario de Eugenio Norambuena Pinto»
Ramón Griffero, dramaturgo chileno, Premio Nacional de las Artes de la Representación y Audiovisuales





